Los datos salen de los registros peruanos que corresponden a cada consulta: el Registro de Propiedad Vehicular de la SUNARP para la ficha del vehículo, el MTC para la revisión técnica y el récord del conductor, SUTRAN junto con el SAT de Lima y el Callao para las papeletas, y APESEG para el SOAT. PlacApi hace el recorrido completo contra cada uno y entrega un contrato estable, así que un cambio de plantilla en el origen no llega a tu backend.
Los campos que un registro peruano no publica llegan en null y quedan enumerados en el bloque cobertura de la respuesta. Es deliberado: un hueco explícito se programa, un hueco silencioso se interpreta mal. El mismo criterio rige en Colombia.
Las papeletas se consultan contra tres jurisdicciones a la vez —el registro nacional, Lima y el Callao— porque no se reportan entre sí. Una placa limeña puede salir limpia en Lima y deber dos papeletas en el Callao; responder solo con la primera sería certificar un paz y salvo que no existe.
Qué no cubre. Cada endpoint refleja lo que el registro peruano publica en el momento de la consulta: nada se completa por inferencia. Los importes de papeletas son el valor insoluto, no el descuento de una amnistía vigente, y las revisiones técnicas llegan limitadas a los certificados que el registro devuelve.